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Propiocepción: Qué Es, Por Qué Es Importante y Cómo Mejorarla

propiocepción
La propiocepción nos permite controlar nuestro cuerpo y mantener el equilibrio.

Entrenar la propiocepción es fundamental para optimizar nuestros movimientos, evitar accidentes y rehabilitar lesiones.

En este artículo te explicaremos qué es la propiocepción y cómo trabajarla para mejorar la comunicación entre el cuerpo y la mente.

¡Empezamos!

¿Qué es la propiocepción?

La propiocepción conecta el cerebro y las articulaciones.

Es el sentido de nuestra mente que nos hace ser conscientes de la posición precisa de nuestro cuerpo respecto al lugar en el que nos encontramos.

Propiocepción significa etimológicamente “ser consciente de lo propio de uno mismo”. Se basa en hacernos pensar sobre nuestros movimientos y la postura que adoptamos en ciertas ocasiones.

¿Para qué sirve la propiocepción?

Las articulaciones (ligamentos, tendones y músculos) están todo el rato enviando información a nuestra mente. Estas señales le permiten al sistema propioceptivo conocer con exactitud el estado de nuestro cuerpo en el entorno.

Gracias a esta información propioceptiva, podemos movernos de un modo u otro para reaccionar ante distintas circunstancias, mejorar nuestros reflejos y evitar accidentes.

Por ejemplo, cuando estamos caminando por un pasillo y hay unas escaleras, nuestra sensibilidad propioceptiva nos ayuda a detectarlas y a subir cada peldaño sin tener que mirarlo para no caernos o hacernos daño.

¿Por qué es importante entrenarla?

Si queremos mover algo, primero debemos saber dónde está.

Imagínate que te has caído y te duele la pierna. Cuando hay un movimiento fuera de lo común como este, esta información puede llegar al sistema propioceptivo de una manera u otra. Por ejemplo, podría coordinar el resto del cuerpo para que puedas levantarte y seguir caminando.

Pero si la información de la pierna no llegara bien al cerebro, no podrías moverla.

Tanto si necesitas rehabilitarte de alguna lesión, como si quieres tener más control sobre tus movimientos o mejorar tu rendimiento en un deporte, trabajar la propiocepción es un aspecto crucial para conseguir tus objetivos.

Los beneficios de entrenar la propiocepción son varios:

  • Mejora la concentración. Ayuda a tener la mente activa y reaccionar a los acontecimientos.
  • Equilibra el cuerpo. Estimula el balance corporal y la coordinación de distintos grupos musculares para conseguir la postura correcta.
  • Rehabilita lesiones. Es común hacer entrenamiento de propiocepción cuando se sufre algún accidente en deportes o en otras situaciones.
  • Evita accidentes. Ser conscientes de la posición de nuestro cuerpo respecto al entorno nos ayuda a evitar caídas y golpes.
  • Optimiza el rendimiento del deporte. La propiocepción se entrena para ayudar a la mente a reaccionar a ciertas situaciones de manera más rápida, lo cual puede ser muy útil para tener éxito en actividades deportivas como el tenis, el fútbol, etcétera.
  • Controla los límites del estiramiento. Nos permite conocer cuál es el rango que abarcan nuestros movimientos. Así podemos ejercitar nuestra elasticidad con seguridad.
  • Aumenta la confianza sobre nosotros mismos. Los beneficios anteriores consiguen que obtengamos un mayor control sobre nosotros mismos y nos sintamos más seguros. Eso nos ayuda a movernos con más decisión, precisión y elegancia.

Ejercicios de propiocepción

Entrenar la propiocepción nos hace ser más conscientes sobre la precisión de nuestros movimientos, ya que conecta la mente con los músculos, los tendones, los huesos y las articulaciones.

El objetivo de este tipo de ejercicios es trabajar la neuromusculatura.

Algunas de las actividades donde puedes hacer ejercicios de propiocepción, tanto en un gimnasio como en casa, son las siguientes:

  • Estiramientos. Estirar los músculos nos hace ser conscientes de los límites de cada movimiento y de las zonas corporales afectadas.
  • Ejercicios para trabajar el equilibrio. Intenta mantenerte de pie subiendo una pierna (a la pata coja), ponerte de puntillas o subir ambas piernas en un cojín de equilibrio para mejorar la coordinación y el balance de tu cuerpo.
  • Pilates. Ideal para ejercitar la postura correcta y entender mejor cómo reacciona nuestro cuerpo a movimientos específicos. Hay material de pilates que ayuda a trabajar la propiocepción más profundamente, como la fitball, el balón medicinal o los aros de pilates.
  • Yoga. Adoptar algunas posturas de yoga te hará desarrollar el equilibrio de un modo único que no podrás conseguir con ninguna otra actividad. Si quieres hacer yoga en casa, asegúrate de tener una esterilla de yoga apropiada.
  • Deportes. La propiocepción es fundamental en los deportes, ya sea para chutar un balón con precisión jugando a fútbol, devolver una pelota de tenis con la raqueta, etcétera.
  • Artes marciales. Cuando practicamos defensa personal, tenemos que estudiar detenidamente la técnica del movimiento para mantener la postura adecuada.
  • Cualquier otro movimiento. Si prestas atención detenidamente a cualquier gesto que realices, estarás haciendo un ejercicio para desarrollar el sistema propioceptivo.

Lo que comparten los ejercicios propioceptivos es que promueven la corrección de la inestabilidad. Desafían el equilibrio y la coordinación de diferentes partes del cuerpo.

Es muy importante dar prioridad a conseguir la técnica precisa y adoptar la postura correcta, aunque sea por poco tiempo (entre 5 y 15 segundos), en lugar de mantener una posición incorrecta durante más tiempo.

A medida que tengas experiencia, puedes ir subiendo el tiempo en cada ejercicio.