Saltar al contenido

Ponte en forma y mejora tu salud: 7 Consejos prácticos

Comienza a tener una vida más sana

Para perder peso y empezar a sentirnos bien con nuestro cuerpo, no hay que hacer dietas puntuales y ya está.

Lo que es efectivo de verdad, si quieres que los resultados duren a largo plazo y sentirte bien con el paso del tiempo, es un cambio en el estilo de vida.

Tienes que cambiar los hábitos.

La clave para perder peso no es solo hacer ejercicio o comer sano.

Es las dos cosas juntas.

Pero sabemos que es difícil dar ese paso inicial para empezar a ponerse en forma y mover el cuerpo. Así que aquí vamos a darte 7 recomendaciones probadas para que comiences tu aventura de una vez por todas.

Que empiece la fiesta:

1. Hazte una revisión médica

Sí, sí, a veces intentamos pasar por alto ir al hospital por un motivo u otro, pero tú eres la persona responsable de tu propia salud.

Para empezar a ponerte en forma, primero debes conocer cuál es tu estado físico general y asegurarte de que no vas a empeorarlo, sino a mejorarlo.

Si tienes alguna duda, dolencia o lesión particular, consulta a un médico especialista. Así podrás saber qué tipo de actividad deberías hacer y optimizar tus resultados.

Hasta tener la cita en el hospital y obtener los resultados puede durar un tiempo, pero no lo uses como excusa para posponer tu entrenamiento. Empieza haciendo ejercicios leves y sencillos para dar los primeros pasos hacia tu mejor versión de ti. Y, hablando de pasos, vamos con el siguiente consejo.

2. Camina 10.000 pasos al día

En un estudio del 2011 de Catrine Tudor-Locke, de la University of Massachusetts, se concluyó que si una persona camina 10.000 pasos al día es señal de que tiene un estilo de vida activo.

Sal a dar un paseo, evita coger un vehículo para desplazarte a lugares cercanos y sube escaleras en lugar de coger el ascensor.

Es cierto que son muchos pasos, y puede ser complicado para personas con poco tiempo libre. Pero recuerda que esto se trata de cambiar hábitos. Siempre puedes hacer pequeños trucos en el día a día para dar unos pasos más.

Por ejemplo, si trabajas mucho tiempo sentado, puedes levantarte cada cierto tiempo para ir a por un vaso de agua, en lugar de tener una botella o cantimplora al lado del ordenador.

¿Tienes reuniones de trabajo por teléfono? Habla por el móvil mientras andas de un lado para otro.

También puedes escuchar un podcast sobre un tema que te interese, la radio o música mientras caminas. Incluso puedes comprar un reloj deportivo para medir tu progreso y disfrutar más del proceso.

En definitiva, es posible y recomendable caminar 10.000 pasos al día. Te ayudará a empezar con este cambio y a sentirte mejor.

3. Come sano

Toma consciencia de qué es lo que comes, cuánto y cómo.

Piensa si realmente comes porque tienes hambre o si lo haces por costumbre. No es necesario que cuentes calorías si no quieres, solo que tú sientas que de verdad comienzas a comer mejor.

Disfruta del sabor natural de la comida. Procura no echar azúcar en el café y en el té, y beber agua en lugar de otro tipo de refrescos que pueden no ser tan saludables. O si vas a comer patatas, no les eches kétchup ni mayonesa. Así evitarás consumir calorías extra.

Come comida variada y tómate tu tiempo en ingerirla. Dale tiempo al estómago para que te indique que ya está lleno. Gracias a eso ahorrarás malestares y tendrás más energía.

Si lo necesitas, es importante que hagas una visita a un/a nutricionista profesional para seguir una dieta específica. Es posible que pienses que puede ser “caro” o “que no tienes tiempo”. Pero, además de que puedes encontrar precios muy económicos, más caro puede salir a la larga el no comer de manera adecuada.

4. Haz ejercicio de manera regular

Es mejor hacer 10 flexiones tres veces por semana que 100 en un solo día y después no hacer nada.

Y es mejor entrenar entre 3 y 5 días a la semana que solo uno o dos.

Debes tener una rutina y cumplirla para notar cambios. Por eso es importante que te lo pases bien durante las sesiones de ejercicio. Al fin y al cabo, hacer actividad física no solo sirve para adelgazar; también va de maravilla para mejorar la salud mental, desestresarse, desconectar y conocerse mejor a uno mismo.

Una opción muy popular hoy en día es montar tu propio gimnasio en casa. Ofrece muchas ventajas fundamentales, como poder entrenar en el momento del día que te venga mejor o ahorrar tiempo porque no tendrás que desplazarte a un gym externo.

Además, existe una gran variedad de videos y planes de entrenamiento online que facilitan seguir una rutina de calidad.

5. Comparte tu experiencia con otras personas

Otro factor clave para mantener la motivación es conectar con gente que también está interesada en hacer ejercicio, que te comprenda y te anime los días en los que te puedas sentir con menos ánimo.

Sentirse parte de una comunidad es un plus importante para seguir adelante y no rendirse.

Además, puedes compartir ideas, consejos de entrenamiento e incluso recetas saludables. ¡Todo suma!

Puedes explicar las aventuras de cómo te pones en forma y mejoras tu salud con familiares, amigos, compañeros de gimnasio, una comunidad online… las opciones son infinitas. Incluso puedes crear tu propio blog o publicar videos en alguna red social.

Ten en cuenta que son muchísimas las personas que quieren cambiar y también necesitan motivación de vez en cuando. Socializa y disfruta de buena compañía.

6. Duerme más y mejor

Tus sesiones de ejercicio no serán efectivas si no tienes energía suficiente. Debes estar descansado para realizar la intensidad física necesaria.

Por lo tanto, es imprescindible que duermas bien por las noches. Un estudio de The National Sleep Foundation que se publicó en 2015 concluyó que una persona adulta debería dormir entre 7 y 9 horas al día.

Así que haz lo posible para cumplirlo si quieres tener una mayor calidad de vida.

7. Prueba actividades distintas

Haz diferentes tipos de ejercicio físico para no aburrirte haciendo siempre los mismos movimientos y descubrir cosas nuevas.

Si haces ejercicio en casa, puedes comprar equipamiento nuevo de vez en cuando y/o ver videos de entrenamiento diversos para practicar otras técnicas de movimiento.

En caso de ser de los que van al gimnasio, intenta usar máquinas o accesorios fitness diferentes, o apuntarte a clases dirigidas.

Si nada de eso es lo tuyo, puedes optar por algún deporte: natación, fútbol, baloncesto, etcétera. Otra alternativa es que, si haces running en la calle, vayas por rutas nuevas.

Por supuesto, si ya estás haciendo algún ejercicio que te encanta y prefieres ceñirte a ello, adelante. Lo importante es pasárselo bien durante el ejercicio y mantener el hábito de hacerlo.